1. LA MEDITACIÓN VIPASSANA

El objeto de la meditación de mindfulness es producir un cambio en el cerebro. Pasar de la mente del mono (modo pensamiento) a la mente mindful (modo conciencia-presencia). Supone pasar del espejismo del pasado y del futuro a la realidad del aquí y del ahora. Supone ver la realidad desde la ecuanimidad y la serenidad produciendo un estado de bienestar saludable.

Eckhart Tolle comenta, en el vídeo mostrado anteriormente, que la meditación formal no es necesaria. Sólo es necesario estar en el aquí y en el ahora, la vida es la auténtica meditación. No le falta razón pero, al menos en mi caso, necesito de una técnica formal para producir este cambio cognitivo. Necesito trabajar en un laboratorio lo que más tarde voy a reproducir en mi vida, en mi presente de todos los días. Mi vida, mi trabajo, mis problemas, mi historia hacen muy difícil el cambio. Sin embargo, al experimentar en un lugar más protegido y controlado, con menos variables (la meditación formal), resulta todo más fácil de conseguir.

Para mantenernos físicamente sanos vamos al gimnasio y hacemos ejercicio. Conseguir un cuerpo saludable no se consigue en dos días. De la misma forma, para conseguir una mente mindful yo os propongo un gimnasio de la mente: la meditación formal. El objetivo no es ser buenos meditadores formales, el objetivo último es producir cambios permanentes en la estructura del cerebro. Es decir, que tu día a día sea un continuo estado de presencia, y ahora sí Eckhart Tolle, que tu vida sea una auténtica meditación. Esa plasticidad cerebral que provoque una forma diferente de verlo todo, diría más, de ver la realidad como es. Por si esto fuera poco, además, nos llevamos, gracias a la atención sostenida en el presente un regalo: un chute de dopamina.

La meditación o Nhavana en pali significa desarrollar la capacidad mental. La meditación es una técnica para que tu cerebro cambie su forma de relacionarse con el mundo interior y exterior. Supone una maravillosa manera de abandonar el sufrimiento y abrazar la realidad tal y como es, eterno presente.

Como comenté en el prólogo he trabajado diferentes formas de meditar, pero sin duda puedo decir que la meditación Vipassana, origen de la meditación minfulness ha sido la que más cambios plásticos ha producido en mi “loco” cerebro, en mi “perdida” mente.

La meditación Vipassana es una técnica de meditación en la que focalizamos en un objeto de atención. Cualquier objeto que surge en el momento presente es un buen objeto de meditación. La respiración, el caminar, los sentidos, las emociones, el cuerpo, el silencio o estado de presencia, incluso los pensamientos son valiosos objetos de atención. El mundo entero es objeto de meditación.

La meditación mindfulness consiste primero en focalizar nuestra atención en un sólo objeto. La capacidad de mantener tu mente fija en un foco de atención. A esta capacidad podríamos llamarla concentración, esa maravillosa facultad de mantener tu mente en un punto.

La ecuanimidad y serenidad que produce la concentración en un foco te permite subir un segundo escalón en la técnica de mindfulness, esto es, abrir el foco de atención a todo (cuerpo, sentidos, emociones, pensamientos…) Y este estado de presencia, consciencia plena, con el tiempo es sanador, evita mucho sufrimiento, permite una restructuración cognitiva (ver la realidad como es), generando compasión, una intencionalidad equilibrada y una acción (conducta) saludable. Es decir, mindfulness evita reacciones emocionales tóxicas y te lleva a actuar de forma correcta contigo mismo y con los demás. Algunos llamamos a todo esto, acariciar la felicidad, otros, más académicos, hablan de bienestar saludable.

 

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